miércoles, 28 de enero de 2015

Journée mondiale de la traduction – París - 12 de diciembre de 2014

Journée mondiale de la traduction (Día Internacional del Traductor) – París - 12 de diciembre de 2014
Organizado por la SFT (Société Française des Traducteurs) – Sindicato nacional de traductores profesionales

La SFT festeja regularmente el Día Internacional del Traductor en diciembre, junto con su Asamblea general y las elecciones del Sindicato. Además, en esta ocasión, la celebración coincidió con la segunda instancia de la 6° edición del Coloquio internacional « Des zones d’incertitude en traduction - Traductologie de plein champ », coorganizado por la Université Paris Diderot 7 de París, el Institut Supérieur des traducteurs et interprètes de Bruselas y la Federación Internacional de traductores (20-9-14 en Bruselas, 12-12-14 en París, y 17-1-15 en Ginebra).
Ambos encuentros, que distribuyeron sus paneles de modo paralelo a la mañana y se unificaron por la tarde, tuvieron como temas centrales y comunes las “Zonas de incertidumbre en traducción y los derechos lingüísticos”. Los derechos de autor del traductor ocuparon un lugar prioritario en cada uno de ellos.
Estela Consigli asistió y participó de esta jornada como invitada en su doble rol de vicepresidenta de la AATI (ya que la asociación se sumó en agosto del 2013 a la Red francoespañola de la SFT)  y de coautora del Proyecto de Ley de traducción autoral.
Las actividades ofrecidas por la SFT comenzaron con la apertura de la jornada a cargo de su presidente, Graham macLachlan. Luego de la pausa de media mañana, el abogado del Colegio de Strasburgo y especialista en Propiedad Intelectual, Pascal Reynaud, habló sobre los derechos de autor del traductor técnico. Al finalizar esta exposición, Estela Consigli presentó a la AATI y expuso sintéticamente la situación histórica de los traductores argentinos que trabajan con textos generadores de derechos de autor, así como el contexto de la profesión en nuestro país y los puntos principales del Proyecto de ley. El público, en su mayoría proveniente de Francia y España, estaba conformado por traductores e intérpretes de todas las especialidades (sobre todo, profesionales de la traducción técnico-científica y jurada) y también por algunos abogados y docentes de traducción.
Durante la pausa para el almuerzo, Estela Consigli respondió preguntas y escuchó comentarios de algunos interesados, y lo más destacable fue el asombro que producía entre los profesionales europeos el hecho de que, en la Argentina, estuviéramos reclamando los derechos de autor del traductor “d’édition”; Como la legislación internacional considera autor al traductor, y como gracias a ella el autor cobra regalías por sus derechos, es una consecuencia lógica e indiscutible que el traductor también los perciba cuando traduce un libro destinado a publicarse.  Aún más, tanto en la Dirección General de Traducción de la Comisión Europea (DGT – CE) como en todos los foros de traductores del viejo continente, el tema en discusión del momento actual es la reivindicación de los derechos de autor de los traductores técnicos, científicos y jurídicos, pues los de la traducción editorial ya están naturalizados. Desde distintos aspectos, se refirieron a él más tarde Mickael Johansson, jurista de la DGT – CE, el abogado Pascal Reynaud y Jean-Christophe Troussel, abogado socio de Bird &Bird y autor del estudio publicado este año por la DGT – CE, Traduction et droit de Propriété Intellectuelle.

El último panel de la jornada estuvo a cargo de Cécile Deniard, vicepresidente de la Association des traducteurs littéraires de France (ATLF) y de Sylvestre Meininger y Anne-Louisse Weidmann, representantes de la Association des traducteurs-adaptateurs de l’audiovisuel. Deniard dijo que la ATLF, además de luchar por una remuneración justa de los traductores literarios, elabora guías y contratos de traducción desde hace 40 años, y recordó la publicación de un código de ética del traductor en 2012. También aclaró que se sigue recordando a los editores que mencionen al traductor en la tapa y en la contratapa de los libros. Por su parte, Meininger y Weidmann contaron que, si bien están luchando contra tres problemas: la ausencia del nombre del traductor en los créditos, la reutilización de los archivos y la difusión online de las obras audiovisuales, el traductor audiovisual ya está reconocido como autor tanto en subtítulos como en doblaje. Aunque con contratos de cesión de derechos, percibe un adelanto por encargo y sus correspondientes derechos de autor a través de entidades de gestión como la GESAC (Groupement Européen des Sociétés d'Auteurs et Compositeurs).

Estela Consigli